lunes, 15 de julio de 2013

gritos como olas en el mar de la ausencia

miércoles, 29 de mayo de 2013


De los amores pasados
ni un recuerdo
ni una esquirla
ni un corazón roto

así,
capaz de ser inolvidable,
silencioso arremete el olvido

* * *
ni luz
ni fuego
ni insurrecciones hogareñas

* * *
habrá quedado atrás
la que moría de certeza
la que quemaba entre lágrimas

viernes, 10 de mayo de 2013


Todavía hay en mí
un espacio sin resolver
una pequeña lágrima
una ausencia de ausencias
de todas las que no pude ser

jueves, 23 de agosto de 2012


Quiero para mí
un lugar de rosas
un lugar de clavos
y dedos partiéndose

* * *
sólo llegar a romperme con la noche
entre la niebla y la lluvia
y los lunáticos
y los que me han desarmado


* * *

no lejos del río
tu voz
es esa calma de las aguas
que se mecen
como flores en busca del viento

es la quietud
y el llamado


*

*

viernes, 18 de mayo de 2012


esas lluvias que preludian el invierno
son las lágrimas de mi soledad

llueve sí
está la lluvia
sólo la lluvia
y el silencio de la ausencia

martes, 29 de noviembre de 2011

una necesidad absurda
de alojarse
en lo que ya no apasiona
en lo que no nace

ese río me devolvió
la visión de un Heráclito revolucionario:
aguas fluyen, otras y otras
 
y sin embargo

yo no fluyo
yo me arrastro por la que fui

miércoles, 14 de septiembre de 2011

A decir verdad, soy una amante muy exigente, por más que no siempre lo reconozca.
He sido la inocencia, la libertina, y luego la inocencia desesperada. Quizás deba dejar de leer a Hegel. Lo cierto es que tras haber pasado por el libertinaje, el regreso al amor inocente conlleva una cuota de desesperación, una cuota del no-perderlo-jamás. Y haber sido la más laxa de todas las mujeres, supone la posterior pretensión de exclusividad, de cuidado extremo. Eso que no supimos conseguir. Que nooooo suupiiiimoossssss connnnseeeeeguiiiiiiirrrrrr.
Otrora un espejo infinito, un vaso vacío, un profundo silencio. Al fin encontrarse ser-siendo-en-un-otro-que-yo, y lastimarse hasta la médula en nombre del monopolio usufructuado del amor. Yo anuncio, yo denuncio, yo renuncio... yo, muerte temprana.
Para que no se diga nunca que fui la espada y no la piedra, puedo seguir hablando de mí. Pero hablaré del-otro-que-yo. Una víctima victimizada victimiza las palabras suyas, las mías, las que no pertenecen al lenguaje. ¿Sinónimos de estación? Correcto: primavera. Érase la primavera de las flores disecadas y las mariposas en celo que morían al borde de su virginidad. El aire anunciaba la tragedia; las flores anunciaban la tragedia; las mariposas anunciaban la tragedia. Todo desencadenó en un sentido trágico de la exigencia exigente del haberme-cuidado-más. Una poderosa soberbia ponía fin a la noche del amor y daba comienzo al desamor de la noche.