Entre recuerdos y tristeza
yacía tu cuerpo desnudo, amalgamado.
Destellos de tu alma enceguecida;
se legitima abolida, la noche de poetas.
Y en tan lejano derredor, que no me tienta
extiendo mi mano acobardada, que no transpira,
tus ojos trasmutan sueños medievales, entretejidos
con natural argucia y polisémicos.
El cielo está escondido en las afueras
no sé bien si es verano, o es primavera…
no importa ya tu rostro, es mezquino,
y tiendo hacia el dolor… o a lo divino?
No quiero estar aquí, ya me molesta.
"...esta mañana, a las ocho y cuarto, cuando salí del hotel Printania para ir a la biblioteca, quise levantar un papel que había en el suelo y no pude. eso es todo, y ni siquiera es un acontecimiento. sí, pero para decir toda la verdad, me impresionó profundamente: pensé que ya no era libre... "
miércoles, 5 de septiembre de 2007
Siempre
Diría, quizás, libertinaje y tiranía,
poder ruborizado que no sentencia,
que sutilmente convierte en vuelos amargos
la despreciable necesidad de tu presencia.
Y tiendo a lo natural. Y a lo esculpido.
Pero no quiero el brillo ni las sombras,
y no quiero el color de lo que nombras;
extravagante, hostil, empedernido.
Guío mis pasos a la distancia
donde hay quietud, y hay río, y alabanza
y pesa tanto el cielo como el nombre
de aquella estupidez, llamada hombre
que me conduce siempre a la sequía.
La soledad de hoy, y la de entonces,
la soledad de siempre; hegemonía.
poder ruborizado que no sentencia,
que sutilmente convierte en vuelos amargos
la despreciable necesidad de tu presencia.
Y tiendo a lo natural. Y a lo esculpido.
Pero no quiero el brillo ni las sombras,
y no quiero el color de lo que nombras;
extravagante, hostil, empedernido.
Guío mis pasos a la distancia
donde hay quietud, y hay río, y alabanza
y pesa tanto el cielo como el nombre
de aquella estupidez, llamada hombre
que me conduce siempre a la sequía.
La soledad de hoy, y la de entonces,
la soledad de siempre; hegemonía.
jueves, 30 de agosto de 2007
Lastima mi piel
Las sombras están dadas. El reverso es tentación. En la puerta hojas secas y miradas que comentan recuerdos de un pasaje intranscendente. Rutinaria reacción de amar lo que no es amado. Y de morir… para seguir mintiendo.
Dejame el cuello revuelto, meditando piruetas para llegar hasta tu boca. Dejaré fluir palabras que se deslizan por senderos funestos. Deshonra mi fiel nombre y mi merecida reputación. Hagamos de los deseos la simpleza y la estupidez.
Hiere… hiere lo tan común que hay en mí. Mi esencia insípida, mis manos agotadas. Deja huellas sin amnistía. Deja marcada la carne, que aunque no duela, podemos inventar el sufrimiento. Es la mentira compartida, la que nos une… y nos separa.
Dejame el cuello revuelto, meditando piruetas para llegar hasta tu boca. Dejaré fluir palabras que se deslizan por senderos funestos. Deshonra mi fiel nombre y mi merecida reputación. Hagamos de los deseos la simpleza y la estupidez.
Hiere… hiere lo tan común que hay en mí. Mi esencia insípida, mis manos agotadas. Deja huellas sin amnistía. Deja marcada la carne, que aunque no duela, podemos inventar el sufrimiento. Es la mentira compartida, la que nos une… y nos separa.
martes, 28 de agosto de 2007
no sos parte de mí
no había oído hablar
de la representación fiel
que algunas personas pudieron hallar en palabras.
estábamos tan equivocados creyéndonos espinas de algún hermoso jardín.
jugando a cambiarnos las almas y a obsequiarnos la piel.
enfermamos. tal vez enfermé de mí.
pero mentía... mentía porque la soledad compartida duele menos.
ahora el silencio no sabe hallar las palabras que dejé sobre tu cama,
y me enmudece una voz interna que camina hacia el desierto.
tu pobre nombre enloquece.
el destino y mis palabras lo dejaron solo.
de la representación fiel
que algunas personas pudieron hallar en palabras.
estábamos tan equivocados creyéndonos espinas de algún hermoso jardín.
jugando a cambiarnos las almas y a obsequiarnos la piel.
enfermamos. tal vez enfermé de mí.
pero mentía... mentía porque la soledad compartida duele menos.
ahora el silencio no sabe hallar las palabras que dejé sobre tu cama,
y me enmudece una voz interna que camina hacia el desierto.
tu pobre nombre enloquece.
el destino y mis palabras lo dejaron solo.
jueves, 23 de agosto de 2007
Tu amor es cubista
Fingiste cuadrados necios de una vida simple y objetiva. Podrías haberte desplazado hacia otras figuras geométricas. Pero tu corazón estaba vacío, inspirado en lados iguales.
Del círculo quedaban las salidas hacia el mismo lugar, y los caminos que ni avanzan ni retroceden. Que no manifiestan alteraciones. Que son lo que fueron y lo que serán por lo que han sido.
Tu apariencia no guardaba compromiso alguno con la realidad convencional. Geometrización, no cromatismo. En un vos hermético, levemente tentado a caer en abstracción; sin esencia, o con. Representabas lo lejano. Eras lejano. Siempre a minutos más de convertirte en tangible.
A muchos los condenan por menos; a vos te glorifican.
Del círculo quedaban las salidas hacia el mismo lugar, y los caminos que ni avanzan ni retroceden. Que no manifiestan alteraciones. Que son lo que fueron y lo que serán por lo que han sido.
Tu apariencia no guardaba compromiso alguno con la realidad convencional. Geometrización, no cromatismo. En un vos hermético, levemente tentado a caer en abstracción; sin esencia, o con. Representabas lo lejano. Eras lejano. Siempre a minutos más de convertirte en tangible.
A muchos los condenan por menos; a vos te glorifican.
jueves, 16 de agosto de 2007
No me explico
No me explico las palabras que no saben significar el sentimiento. Que lo generalizan, que lo callan, que lo mienten.
Palabras que se dicen sin revolución, son palabras muertas.
He aprendido a callarme las mentiras e idealizar la verdad.
Todos estamos muertos. Sólo sentimos la piel, la esfera.
Ya no puedo gobernar mi mente, que busca sangrar y redimir. Se victimiza ante mí; me miente. No puedo caminar desnuda sin conocer mi verdad que resplandece en el engaño.
Aprendí a creerme sabiendo que es improbable. Aprendí a vivir de mi reflejo.
Quiero esa revolución fuera de mi cama. Quiero saber que esos ojos no me mienten; que no estoy sola, que no voy a estarlo…
Palabras que se dicen sin revolución, son palabras muertas.
He aprendido a callarme las mentiras e idealizar la verdad.
Todos estamos muertos. Sólo sentimos la piel, la esfera.
Ya no puedo gobernar mi mente, que busca sangrar y redimir. Se victimiza ante mí; me miente. No puedo caminar desnuda sin conocer mi verdad que resplandece en el engaño.
Aprendí a creerme sabiendo que es improbable. Aprendí a vivir de mi reflejo.
Quiero esa revolución fuera de mi cama. Quiero saber que esos ojos no me mienten; que no estoy sola, que no voy a estarlo…
Es nada
Nada, ni siquiera la representación del vacío. Nada.
Nada como tus palabras hoy, como tu imprescindible silencio.
Nada como el sentimiento que no existe, pero se inventa.
Nada como la mentira que me lleva a quedarme esta noche a tu lado.
Nada de mí, nada de vos.
Estamos inmersos en las aguas turbias de la nada. No hay nada.
Nada. Ni una mirada complaciente, ni un gesto insospechable.
Nada que florezca entre las manos o entre las piernas.
Nada que nos una. Nada. Sólo el impacto de haber sido “nosotros”,
en relámpago de antaño.
Nada como tus palabras hoy, como tu imprescindible silencio.
Nada como el sentimiento que no existe, pero se inventa.
Nada como la mentira que me lleva a quedarme esta noche a tu lado.
Nada de mí, nada de vos.
Estamos inmersos en las aguas turbias de la nada. No hay nada.
Nada. Ni una mirada complaciente, ni un gesto insospechable.
Nada que florezca entre las manos o entre las piernas.
Nada que nos una. Nada. Sólo el impacto de haber sido “nosotros”,
en relámpago de antaño.
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