sábado, 11 de diciembre de 2010

siempre el amor
me llega roto
siempre
con migajas de ausencia

sábado, 30 de octubre de 2010

siempre abrirse y gemir
siempre abrirse
gemir
gritar hasta el alba
hasta la muerte
hasta la vida

lunes, 18 de octubre de 2010

La muchacha y las sombras

Esa muchacha devuelta de sombras
señalada por las sombras
ensimismada entre las palabras y los espejos

esa muchacha tiene la herida más monumental
la más olímpica
la más desgarradora de todas las noches

y es el instante que olvida
y que vuelve
a la matriz progenitora,
a ese hombre que fue en su vida
su vida.

martes, 7 de septiembre de 2010

La rebelión de los poetas malditos

En los albores de la virtud
sostengo
que la belleza es un vicio
y debe ser practicada sólo por los idiotas,
y moderadamente,

que cuando alguno de ustedes,
bellos e inhóspitos infrahumanos,
vaya a congraciarse frente al sabio
éste se arrancará los ojos
y supurará en sus mejillas

lo advierto.

jueves, 12 de agosto de 2010

Al héroe que le faltaba la heroína que era amiga, cómplice y verdugo de Janis Joplin.

Esa necesidad patológica de insatisfacción
esa voz dañada por la palabra
el jardín supra-terrenal

la mirada hacia el abismo,
la hemorragia,
el verbo

ese andar verborrágico
y esa boca ralentizada,
sustituida
por las viejas huellas
que auguran el camino hacia lo infinito

damos un paso:
hay un héroe

y una voz
y una palabra escrita.

domingo, 8 de agosto de 2010

Y cuando es de noche
la luna se posa en su boca a conmemorar el cielo
se condensa en ella
el vacío de la ausencia
y la eternidad del llamado a lo infinito

si su boca se abre
un río de palabras desgarradas
obturarán el espacio
que el pájaro intentará demoler
con un solo soplido

los poetas están muertos,
y la muchacha alzará sus ojos
hasta el centro de sí
para alcanzar tal vez un espejo
un suicidio prematuro
o la oscuridad de su alma

quizás,
si la luna vuelve a posarse en su boca,
se destruya el cielo.

lunes, 2 de agosto de 2010

Nimiedades

Violento al violentarse por las delgadas pezuñas del sol
ese hombre no es un milagro
pero puede acaparar el cielo

y sin embargo ríe como los demás
como si le faltara risa
como si lo perezoso y lo sublime
pudieran coexistir
en algún más adentro

no puedo hacer del recuerdo
un manantial de lo infinito
pero sí puedo desnutrir a una flor
y ver cómo se deshoja.