Tu corazón en carne que no hace falta desplumar,
pese y a causa de eso:
quiero
así,
como pequeños infantes,
violamos las normas,
las convenciones,
los cuerpos,
desenvainamos la piel,
nos adentramos en la ceniza
para sumergirnos en el polvo
el grito final,
el de la fiebre,
y un dramático silencio que no se calla.
"...esta mañana, a las ocho y cuarto, cuando salí del hotel Printania para ir a la biblioteca, quise levantar un papel que había en el suelo y no pude. eso es todo, y ni siquiera es un acontecimiento. sí, pero para decir toda la verdad, me impresionó profundamente: pensé que ya no era libre... "
martes, 20 de julio de 2010
viernes, 16 de julio de 2010
Ese amor delgado y apasionante
de los fragmentos en prosa
y las ruinas en verso
ese amor de antaño
de hoy
de siempre
ese amor infinito
inconexo
inefable
todas las palabras son ese amor
todo el amor son esas palabras
y verbos
y adjetivos
y adverbios
te quiero - dijo la loba
y la poesía se quitó el manto de la soledad
de los fragmentos en prosa
y las ruinas en verso
ese amor de antaño
de hoy
de siempre
ese amor infinito
inconexo
inefable
todas las palabras son ese amor
todo el amor son esas palabras
y verbos
y adjetivos
y adverbios
te quiero - dijo la loba
y la poesía se quitó el manto de la soledad
martes, 13 de julio de 2010
martes, 6 de julio de 2010
Cuando perdió su segunda virginidad,
la muchacha sangró más que en la primera;
¿qué queremos decir?
que la muchacha estaba estupefacta y fría
cuando el hombre-de-atrás
gemía ininterrumpidamente
no es esto todo:
la muchacha era insertada en todos sus orificios
mientras pensaba que sus uñas
estaban demasiado largas para masturbarse
no es esto todo:
el hombre-de-atrás estaba envestido
de un látex-super-orgasmo
que lo hacía aún mucho más superficial
esto no es todo:
la muchacha realiza un estridente la 440
y, convertida en una excelente actriz,
realza su vuelo al infinito
el hombre-de-atrás, de-adelante y del-centro,
en vísperas de abrir las puertas del paraíso,
se glorifica: soy un buen polvo.
la muchacha sangró más que en la primera;
¿qué queremos decir?
que la muchacha estaba estupefacta y fría
cuando el hombre-de-atrás
gemía ininterrumpidamente
no es esto todo:
la muchacha era insertada en todos sus orificios
mientras pensaba que sus uñas
estaban demasiado largas para masturbarse
no es esto todo:
el hombre-de-atrás estaba envestido
de un látex-super-orgasmo
que lo hacía aún mucho más superficial
esto no es todo:
la muchacha realiza un estridente la 440
y, convertida en una excelente actriz,
realza su vuelo al infinito
el hombre-de-atrás, de-adelante y del-centro,
en vísperas de abrir las puertas del paraíso,
se glorifica: soy un buen polvo.
miércoles, 30 de junio de 2010
la muchacha abraza la noche
de mi celo impotente
y goza de mí
y ríe de mí
y masturba de mí
es el reflejo de todo lo abierto
y yo lo cerrado
soy sobre ella
para ella
contra ella
esa mujer
es la delgada pezuña de un animal
y yo soy el animal
sin palabras para abastecer las acciones
sin armas para llenar el círculo siempre infinito.
(el hombre superlativo)
de mi celo impotente
y goza de mí
y ríe de mí
y masturba de mí
es el reflejo de todo lo abierto
y yo lo cerrado
soy sobre ella
para ella
contra ella
esa mujer
es la delgada pezuña de un animal
y yo soy el animal
sin palabras para abastecer las acciones
sin armas para llenar el círculo siempre infinito.
(el hombre superlativo)
lunes, 28 de junio de 2010
la hija putativa del viento
cuando la nube se abra a reverenciar al sol
se tratará de poner, y no sacar
abrir, y no cerrar
decir, y no hablar
entonces
será el momento de la putrefacción de la carne
y el instante infinito
de entornar
los ojos hacia el cielo.
se tratará de poner, y no sacar
abrir, y no cerrar
decir, y no hablar
entonces
será el momento de la putrefacción de la carne
y el instante infinito
de entornar
los ojos hacia el cielo.
sábado, 19 de junio de 2010
Yo resueno en el silencio
porque soy el ruido
yo agonizo en las hojas de los árboles,
y en las hojas,
y en los árboles
porque soy un constante gemir
de un latido que se entrega anacrónicamente
porque en la verdad
yo he escrito tu nombre
y en el muro
encontré el fundamento para mis delirios
yo agonizo en las hojas de los árboles
y de los libros
y entre mis palabras
y soy la fiebre
y la hora y el reloj
y el tiempo
porque cuando digo las palabras
no digo: las palabras,
digo, además,
que estoy herida.
porque soy el ruido
yo agonizo en las hojas de los árboles,
y en las hojas,
y en los árboles
porque soy un constante gemir
de un latido que se entrega anacrónicamente
porque en la verdad
yo he escrito tu nombre
y en el muro
encontré el fundamento para mis delirios
yo agonizo en las hojas de los árboles
y de los libros
y entre mis palabras
y soy la fiebre
y la hora y el reloj
y el tiempo
porque cuando digo las palabras
no digo: las palabras,
digo, además,
que estoy herida.
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